General:

Inicio

Contacto

Quiénes somos


EL ARTE DE LA PELUQUERÍA


Los peluqueros se han movido siempre entre commoners y reyes, pero han alcanzado su renombre más grande en tres puntos en historia: poco antes la declinación de Grecia, momentos antes de la revolución francesa - y hoy.

En Europa durante las edades medias, el peluquero y el médico locales eran uno y el mismo hombre. Con la división del trabajo eventual, el doctor asumió los trajes largos, mientras que el peluquero, que era generalmente también un wigmaker, usó brevemente unos. Originalmente, toda la peluquería en mujeres fue hecha en el hogar, generalmente por las esposas y las hijas de peluqueros. Para las ocasiones especiales, se movieron en los hogares de rico noblewomen, a veces trabajando por días para construir un coiffure elaborado.

El primer peluquero masculino a servir pues un estilista de las señoras era Champán, que prosperó en los días de Louis XIV. Un artista impulsivo, él estaba en la gran demanda para sus hairdos monumentales. Pero como él perdió su genio y stomped a menudo hacia fuera dejando a sus patrón con mitad de su pelo desnudado, muchas mujeres dadas vuelta a Canillat y a LeBrun, ambos quién eran esposas de wigmakers.

No había sucesor inmediato a Champán, pero pronto después de 1640, en la altura de su renombre, la peluca y los wigmakers entraron en sus el propios.

Alrededor 1740, pelo de las mujeres comenzó otra vez a ser vestido por los hombres. Los fabricantes de Peruke fueron invitados para hacer enrollamientos de largo rodados como los que está en las pelucas de los hombres. Uno del primer era Frison, que en 1763 estableció el gremio de los peluqueros de las primeras señoras.

Legros, que era originalmente panadero, abrió a academia donde las criadas y los valets de las señoras podrían practicar el arte de la peluquería en modelos empleados. Él era uno de muchos machacados en las festividades que atendían a la boda de Marie Antoinette a Louis. La reina y su marido eran así que movido por la muerte de Legros que donaron una suma extensa de dinero a su familia.

El primer peluquero de Marie Antoinette era Larseur. Eventual, ella vino preferir los diseños de Leonard. Pero para ahorrar las sensaciones blandas de Larseur, ella lo dejó hacer su pelo primero, después tenido le se peinó hacia fuera y hecho de nuevo por Leonard.

Esperando de alguna manera escapar la última cólera de la revolución, Marie Antoinette confió sus joyas a Leonard. Debían ser dadas a su hermana en Bruselas. Leonard, enumerado entre ésos guillotined y enterró en un sepulcro común, dado vuelta encima de vivo después de una estancia twenty-year en Rusia. A la hora de su muerte en 1820 él era superintendente de entierros en París.

Poco después la revolución y la caída de los hairdos monumentales - seguidos por coiffure corto-cosechado del directorio el “un victime del la” - había una demanda legal de diversión tomada contra peluqueros por los peluqueros y el gremio principales de los wigmakers, que consideraba a peluqueros los rivales peligrosos.

Los peluqueros se quejaron, en resumen:

“Cuáles son los deberes de los peluqueros pero afeitar las cabezas y comprar el pelo separado para dar la trenza necesaria por medio del fuego y del hierro en las cerraduras que están viviendo no más?”

El arte de la peluquería, continuaron, requerido inmediatamente los talentos del poeta, pintor, y escultor. “Es necesario,” ellas insistió, “para entender cortinas del color, el claroscuro y la distribución apropiada de la sombra; el arte de vestir prudes sin la fabricación de ellos molestos; el arte de exhibir al coquette, y de hacer a la madre aparece ser la más vieja hermana de la hija; el arte de satisfacer el coiffure al afecto del alma que alguien se desea para comprender, al deseo de satisfacer, al cojinete languid que desea interesar solamente, a la vivacidad que arroyo ninguna resistencia - toda la esto requiere una inteligencia que no sea el campo común y un tacto que deben ser innatos. El arte “de las damas del DES del coiffure” es por lo tanto un arte que confina con genio y por lo tanto es un arte libre y liberal.”

El estilista de hoy del pelo hace frente a los mismos problemas y debe tener las mismas habilidades que lo hizo ésos hace tiempo, los peluqueros militantes. Él tiene, sin embargo, mucho más funcionamiento para él que los coiffeurs franceses del décimo octavo-siglo que confiaron tan pesadamente en los caprichos mismo de los ricos y mismo del noble; a saber, productos científico formulados de la belleza y una clientela extensamente variada.


LO QUE ENCONTRARÁ EN LORENA PELUQUEROS

CONVÉNZASE POR USTED MISMO

Venga a vernos y convénzase por sí mismo.